Espejo con focos, LEDs y muebles de lujo: el despacho de los caprichos

Un alto cargo pagó 10.000 euros por reformar su planta con materiales que no instaló allí


 Imagen del despacho sin el espejo electrificado ni los muebles... Imagen del despacho sin el espejo electrificado ni los muebles lacados, ni las luces LED.

Un alto cargo vinculada a Juan Cotino y Rafael Blasco, éste último condenado por corrupción, cargó más de 10.000 euros a la Conselleria de Urbanismo por la reforma de su despacho y salas anexas, en la calle Francesc Cubells de Valencia.


Cristina Serrano, que dejó el Consell en 2011 tras ficharla el Ayuntamiento de Gandía como asesora de la empresa municipal Iniciatives Públiques y del departamento de Hacienda, validó facturas que presentaron dos empresas por los materiales que al parecer ella misma encargó. Encimeras, estanterías, cortinas, mobiliario de lujo, espejos electrificados y hasta la instalación de una iluminación propia de una discoteca o sala de fiestas (24 metros de luces LED) se pagaron a través de una de las cajas fijas de la Conselleria de Cotino, un método opaco de contratación que según ha declarado ya el Tribunal Superior de Justicia en el marco del caso Gürtel «dificulta el ya de por sí deficitario control y fiscalización de la facturación y contratación» de la Administración.Espejo con focos, LEDs y muebles de lujo: el despacho de los caprichos

Un alto cargo pagó 10.000 euros por reformar su planta con materiales que no instaló allí


Cristina Serrano, que dejó el Consell en 2011 tras ficharla el Ayuntamiento de Gandía como asesora de la empresa municipal Iniciatives Públiques y del departamento de Hacienda, validó facturas que presentaron dos empresas por los materiales que al parecer ella misma encargó. Encimeras, estanterías, cortinas, mobiliario de lujo, espejos electrificados y hasta la instalación de una iluminación propia de una discoteca o sala de fiestas (24 metros de luces LED) se pagaron a través de una de las cajas fijas de la Conselleria de Cotino, un método opaco de contratación que según ha declarado ya el Tribunal Superior de Justicia en el marco del caso Gürtel «dificulta el ya de por sí deficitario control y fiscalización de la facturación y contratación» de la Administración



EL MUNDO ha tenido acceso a todas las facturas que conformó Cristina Serrano para la reforma de su despacho y sala de juntas entre febrero y octubre de 2010. En declaraciones a este periódico, Serrano no recordó el detalle de los trabajos aunque apuntó que las facturas también incluían intervenciones en el despacho de la ex secretaria autonómica María Ángeles Ureña, investigada en Brugal y presidenta de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ).


Los trabajos, en concreto, ascendieron hasta los 10.797 euros, una cifra que parece elevada teniendo en cuenta las dificultades presupuestarias del momento y los pocos metros que había que reformar. Los pagos se dividieron en varias facturas y dos empresas de Valencia coparon los encargos. Esas instalaciones apenas se usaron durante dos años más porque en 2013 la Generalitat inauguró el complejo administrativo 9 d'Octubre, cuyo coste ha superado los 100 millones de euros, y Medio Ambiente se ubicó en una de las torres.


¿Dónde están las LED?


De las facturas analizadas, las que más llaman la atención son las de la instalación eléctrica. Según esta documentación, Serrano autorizó un gasto de 2.149 euros para que se instalaran luces LED «en la segunda planta y despacho de la subsecretaria». La documentación recoge la compra de metros y metro de luces LED, y hasta la instalación para «electrificar espejo» por 150 euros más. Sin embargo, en las imágenes de su despacho, cuando quedó vacío, no se observa ninguno de estos elementos.


«¿Eres electricista para saber si están o no las luces?», cuestiona Serrano, que añade que «aunque yo las firmara no significa que las encargara. Yo firmo, pero yo no lo encargo. Cuando se hacía una reforma un técnico lo visaba. Yo no sé si eran LED's para mi despecho o para la sala de juntas». «Si está visada la factura es que algún técnico había comprobado el trabajo», insistió antes de subrayar que «si aparece la iluminación es que se imputaría en esa factura y se pondría en otro sitio. No lo sé, puede que sean las de los paneles de una sala».


Serrano pagó la reforma del mobiliario a una empresa que, según consta en su página web, está especializada en crear «casas auténticas con un estilo personal». Por una encimera de 10,8 metros la Conselleria pagó más de 800 euros, por la reparación del mobiliario (sin especificar cuál) 341 euros y por el «cambio de suelo de parqué Subsecretaría» 2.355 euros más 693 euros por el lacado, pese a que tiempo después la oficina quedaría en desuso. «En ese momento no me pareció una suntuosidad», dijo Serrano.


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