Canarias prepara el impulso definitivo para la energía eólica

La potencia eólica adjudicada hasta la fecha en el Archipiélago no alcanza ni el 50% de los 1.025 megavatios que contempla el Plan Energético de Canarias (Pecan) 2006-2015. Es decir, las Islas tienen espacio suficiente para dar cabida a un mayor número de promotores hasta completar cuotas de generación con renovables que les saquen de la incoherencia en que se encuentran actualmente.

 

A ello contribuirá de forma especial la decisión de la Consejería de Empleo, Industria y Comercio del Gobierno de Canarias de enterrar la adjudicación por la vía de los concursos. La cristalización del último de ellos, convocado en 2007 para asignar 440 megavatios de potencia eólica se ha eternizado.


Esta misma semana, el Boletín Oficial de Canarias (BOC) publicó los cambios de adjudicación de parques en Lanzarote y Fuerteventura a los que han obligado varias sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC). Los fallos judiciales respondían a los recursos presentados por varias de las empresas que quedaron fuera del reparto relizado por el Ejecutivo canario hace siete años.

 

Vuelta a empezar por tanto para, de momento, cinco parques, cuatro en Lanzarote y uno más en Fuerteventura. Se esperan nuevos pronunciamientos del TSJC sobre los recursos presentados contra el concurso eólico de 2007 en otras islas como Gran Canaria y Tenerife.

Precisamente es la segura judicialización de los concursos lo que ha animado a la consejera Francisca Luengo a prescindir de la fórmula. Siempre, todas o algunas de las empresas que no resultan ganadoras plantean recursos en defensa de sus intereses, en casos con razón y en otros sin ella.

 

Los tiempos de resolución de cada una de las instancias que van recorriendo esos procedimientos contencioso-administrativos alargan durante años la puesta en marcha de los aerogeneradores.

 

Costes inasumibles

 

El principal problema que eso plantea es que el sistema eléctrico de Canarias continúa en unos parámetros de costes inasumibles. Cada megavatio hora generado con combustibles fósiles supone más de 200 euros, mientras que, según la orden ministerial firmada por José Manuel Soria el viernes, los que nazcan de la fuerza del viento suponen solo 85 euros.

 

Según fuentes de la Consejería, el decreto que pone fin a la adjudicación por la vía de los concursos está prácticamente terminado. Toda vez que se ha iniciado el políticamente inhábil mes de agosto, no será sino hasta el comienzo del nuevo curso cuando vea la luz.

 

Desde ese momento, bastará con cumplir los requisitos recogidos en la legislación para poder optar a poner en marcha más aerogeneradores en las Islas. Así hasta completar los 1.025 megavatios de potencia que hasta la fecha contempla Canarias.

 

La generación limpia cubrió en 2013 solo el 7% del mix energético canario, mientras que en la Península se situó por encima del 40%. La entrada de potencia eólica ahorraría también costes medioambientales en toneladas de dióxido de carbono que dejarían de emitirse a la atmósfera. Además, promovería la creación de puestos de trabajo de calidad.

 

Silencio en AENA

 

Las servidumbres de seguridad aérea continúan comprometiendo la instalación de la mayoría de los parques eólicos adjudicados en Gran Canaria. En el primer trimestre del año, AENA recibió soluciones individuales para cada uno de los parques proyectados cuya puesta en funcionamiento comprometería la seguridad del tráfico aéreo al interferir con los radares, según el operador aeroportuario español. La empresa Indra fue la encargada de poner en manos del ente público las fórmulas que removían cada uno de los obstáculos. En aquella reunión estuvo presente la directora general de Industria y Energía del Gobierno de Canarias, María Antonia Moreno, quien recibió el compromiso de tener respuestas en mayo. La noticia fue recibida entonces con cierto optimismo, sin embargo, pasó mayo y entrado el vacacional agosto el silencio de AENA continúa siendo sepulcral.

Escribir comentario

Comentarios: 0